Dia de muertos en Michoacán
México — 28 October 2011

Así se acabó nuestro viaje a Michoacán, pero antes, vivimos unas aventuras y vamos a contárselas.
Empezamos en Uruapan visitando el parque nacional. Un parque artificial muy refrescante.
La flecha muestra la rodilla del Diablo. Una leyenda dice que, un día, el diablo se arrodillo aquí.
Paseando por la ciudad, contemplamos las tiendas y sus diseños chistosos.
En camino, tenemos la oportunidad de ver una marcha especial. En Purépecha, la cultura y el idioma de los indígenas de Michoacán, "ireri" significa "reina". Entre otras, vemos la Ireri de San Juan Evangelista, un barrio de Uruapan.
Nos vamos a Paracho, pueblo conocido por sus guitarras. Ahí, un joven nos guía hacia una casa donde encontramos a Gerardo Escobedo, un fabricante.
Sus guitarras son muy bellas pero el sonido no me convence.
Nos muestra su taller. Un pequeño museo donde fabrica, pega, asembla sus instrumentos.
Regresamos al centro, y encontramos lo que buscabamos. La tienda de Jesús H. Fuerte, fabricante de guitarras finas.
Nos quedamos en su tienda durante 2 horas, visitando su taller, probando sus joyas.
Jesús nos habla de sus clientes internacionales, nos muestra la guitarra que fabricó especialmente para Carlos Santana y finalmente me saca la guitarra que quería (la que vemos atrás).
Después de esta etapa en el paraíso de los guitarristas, nos dirigimos hacia el volcán activo Paricutín con Chucho y sus sobrinos.
Además de un paisaje maravilloso descubrimos que sale humo de unos huecos en la roca. El ambiente es caótico pero muy bonito.
El sol se despide para dejar aparecer la luna y las nubes. Parece que estamos sobre el techo del mundo, bordeados de un colchón de algodón.
Caminamos alrededor del cráter y otra vez, la naturaleza nos sorprende con su belleza y sus colores.
De regreso al pie del volcán, logramos encender una hoguera para asar unas quesadillas. Fueron las más ricas que comimos hasta ahora!
Descubrimos el pueblo de San Juan Parangaricutirimícuaro. A parte de su nombre increíble, es un antiguo pueblo purépecha, cerca del Paricutín, que fue totalmente destruido en 1943 por la erupción del volcán!
Solo queda la parte superior de la iglesia que sobresale de la lava y, según la leyenda, una estatua del Cristo a dentro de una capelita. Parece que vemos una escena de fin del mundo.
Luego, vamos a Cherán para hacer un Temazcal. Del idioma indigena nahuatl, temazcalli significa "casa de vapor". Es un baño indígena con vapor de agua de hierbas aromáticas, propio en las culturas de México y Centroamérica.
Ha tenido una importancia especial en las culturas nativas de América, tanto por motivos religiosos y rituales, como herramienta de sanación.
El Temazcal representa el vientre de la Madre Tierra. Para la tradición náhuatl, su propósito es la confrontación de nuestras partes obscuras para que el espíritu pueda renacer más libre de como entró. Se realiza en cuatro puertas en las que se sanan los cuerpos físico, emocional, mental y espiritual.
A dentro, la temperatura se eleva, rocas calientes tras rocas calientes, a 25°C, 35°C y 40°C.
Fue una aventura espiritual única en un pueblo único.
En efecto, el pueblo de Cherán se sublevó en contra a las mafias que tomaban el dinero de sus comercios, a veces con violencia. Tienen su propia milicia armada que guarda la ciudad día y noche para que no entre más la policía, la mafia o las personas que no son bienvenidas (turistas, gente sospechosa). También rechazan los partidos políticos y tienen sus propias leyes. Un ejemplo internacional de lucha por la libertad.
Ya llegamos a Pátzcuaro, una de las primeras ciudades que fundaron los Purépechas. Este pueblo colonial es clasificado de Pueblo Mágico. Varios municipios purépechas en los alrededores tienen su propia artesanía.
Trabajan el barro, la tela, la madera, la lana...
Es la noche antes del día de muertos. En el mercado, venden dulces típicos de azúcar en forma de cráneo y pan de muertos.
Los niños se disfrazan, llevan una calabaza y piden dinero y dulces diciendo: un pesito para mi calaverita?
Es en barco que nos dirigimos, la mañana del día de muertos, hacia Janitzio, la isla más conocida del lago de Pátzcuaro. Es también ahí adonde va la mayoría de los turistas para festejar durante esta noche.
En camino, vemos los famosos pescadores de Janitzio y sus redes en forma de mariposas.
En la isla, la iglesia ya es decorada con la flor de los muertos, la flor de cempasúchil.
Desde la estatua de Morelos, tenemos una vista inexpugnable sobre el lago.
Llegamos hasta el pequeño panteón de la isla. En Michoacán, el día de muertos es famoso por sus panteones decorados por los indígenas.
Ya empiezan a decorar las tumbas.
Un besito para mi calaverita?
En el pueblito de San Bartolo Pareo, un hombre vende pulque a mx$10 por litro!
Refrescados, vamos hacia Capula. El pueblo es famoso por las cerámicas de barro.
Otra vez, la naturaleza nos ofrece un espectáculo de los más bellos.
Empezamos esta noche de día de muertos en Tsurumutaro y aprovechamos del espectáculo maravilloso.
Los que viven velan a los que fallecieron, esperando su visita.
Ponen velas y pétalos porque dicen que los muertos, llegando en nuestro mundo, sólo pueden oler las flores y ver la luces.
Dejan panes y frutas como ofrendas encima de las tumbas. Así, los muertos podrán sobrevivir hasta el año siguiente en el otro mundo.
Unas mujeres están preparando un atole de canela gigante para regalar a la gente durante esta noche fría.
Vamos a Jarácuaro donde hay unas representaciones de danza como la danza de los viejitos y una pazarutacua.
El juego de pazarutacua es un juego de pelota prehispánico de los Purépechas. Se juega con una pelota encendida.
Después de una noche fuerte en descubrimientos, nos reunimos en la orilla del apacible lago de Zirahuén.
Para acabar este viaje maravilloso en Michoacán, nos ofrecemos una noche dura, en el suelo, en el frio. Fuerza guerreros!